Al final en una breve tregua del mal tiempo que esta temporada está azotando el Tien Shan, conseguimos encaramarnos a la cima del Khan Tengri en un magnífico día de cima... Sin duda el mejor día de todos los que ha habido desde nuestra llegada.

Unas fotos a la espera de volver y hacer una entrada de lo que ha sido la expedición.

Gracias por seguirnos y sobretodo por los ánimos!!







Desde que llegamos al campo base del Khan Tengri el tiempo no nos ha dado practicamente tregua... A nuestra llegada el campo base era una pedregosa morrena glaciar y ahora la nieve lo cubre todo y algun dia se ha llegado a acumular mas de 1 m de nieve.
El dia 2 de agosto salimos del campo base con intencion de subir lo mas alto posible. Después de las últimas nevadas y tras purgar la nieve el monte parece que el dia 04 podría haber un dia favorable para intentar cima. Por la tarde del 2 subiamos al campo 1 y encontrábamos la tienda aplastada bajo medio metro de nieve con los sacos de dormir empapados.
Dormimos como podemos compartiendo el saco menos humedo y con los buzos de plumas puestos y al día siguiente salimos con intención de llegar al campo 3.
El ascenso transcurre por el famoso y en alguna ocasión trágico cuello de botella. Un encajonamiento del valle por el que caen grandes avalanchas que se precipitan desde lo alto del pico Chapaev. Desde la primera vez que pasamos por aquí, ha caído una gran avalancha que ha modificado el recorrido. Pasamos siempre por ese punto muy temprano para evitar en lo posible el riesgo.
De camino pasamos por el campo 2 para desmontar la tienda que también esta sepultada. Ademas para colmo algun desgraciado nos ha cogido la pala y nos pasamos 2 horas escarbando en la nieve para encontrarla.
No me siento especialmente fino. Casi no he dormido me noto cansado. A pesar de ello seguimos para arriba a buen ritmo. El dia está nublado y llegando al campo 3 empieza a nevar y con ventisca. Desde ahí ya podemos ver la imponente piramide final del Khan Tengri.
Montamos la tienda a toda prisa y malamente entre la ventisca. Mi saco sigue empapado y nos metemos los 3 en la tienda como sardinas en lata. La noche la pasamos como podemos pero yo otra vez sin pegar ni ojo.
Amanece y nuestro maravilloso dia de cima es un inestable dia de nieve y ventisca. Salgo de la tienda y estoy helado. Nos vamos para abajo.
El Khan Tengri no nos da opción y su pirámide final aparece batida por el viento.
El descenso se hace un poco agonico ya que la huella en la nieve se ha borrado y la niebla lo envuelve todo. Bajamos por el glaciar a ciegas y esquivando las grietas con la inestimable ayuda del gps.
La bajada por nieve profunda se hace larga pero en el campo 2 ya encontramos traza y lo peor ha pasado.
Bajamos el cuello de botella y llegamos al campo 1 donde desayunamos un cafe. No hemos comido casi nada las últimas 24h.
Las últimas horas al campo base se hacen muy largas entre una fina pero constante nevada pero al final llegamos tras 6h y media de descenso.
Descansamos ahora en el base pero nieva sin parar y las perspectivas no son nada buenas. Los próximos días se anuncian fuertes nevadas. Veremos si el Khan Tengri nos da aunque sea una pequeña oportunidad.

Por lo demás las organización del campo base es una mierda... La organizacion únicamente se preocupa de traer ganado al campo base independientemente de los servicios que luego pueda prestar y deja mucho que desear. No hay gas para ducharse y el agua calienta para beber es muy escasa. Todo funciona fatal...






Campo 3

Primera incursion en la Montana y hemos montado campo 1 y 2... Buen balance aunque parece que ahora vienen días de nieves en los que habrá que ser pacientes.

Por de pronto la opción del Poveda Ese complica y una avalancha Ha barrido el campo 1 sin consecuencias graves pero mandando a sus inquilinos a casa.

La siguiente subida será para laguna del khan tengri a pesar de que no hemos subido más que a 5200 mts pero nos hemos encontrado muy fuertes.

Abrazos!!




Bishkek


BISHKEK

Después de un largo viaje por fin estamos en Bishkek.

El viaje con escala en Estambul ha sido muy tranquilo y todo ha ido según lo previsto.

En Bishkek hemos aprovechado para hacer las últimas compras. Traemos de España la mayor parte de la comida de altura aunque la verdad es que aquí hay de todo.

Llueve con cierta intensidad en la capital de Kirgizstan y a ratos sale el sol y esperamos que cuando lleguemos a la montaña el tiempo mejore.

Hacemos unas compras y paseamos aunque hay poco para ver. Se palpa el pasado soviético del lugar. Pero del sitio es realmente tranquilo.

El pronostico del tiempo en la montaña es bastante malo... Esperemos que cambie.

Supongo que a parir de ahora será complicado poder tener conexión y es difícil que podamos actualizar el blog pero en cuanto podamos lo Haremos.

Abrazos!!
















El lugar es muy comodo e incluso hay un espacio chilout en el hotel!!






Nuestro próximo objetivo nos lleva a la cordillera del Tian Shan (Montañas Celestiales) situadas en Kirguistan. Allí nos dirigiremos al glaciar Inylchek para intentar el ascenso del Khan Tengri y si las condiciones son buenas y hay días para ello del Pico Pobeda.

Se trata de dos montañas bastante técnicas, aunque en el caso del Khan Tengri al ser bastante visitada y ascendida ofrece más garantías. El ascenso es complejo pero las zonas más delicadas están bien equipadas con cuerdas fijas.

En el caso del Pobeda la información que hemos obtenido es escasa y sin duda la dureza de su ascensión y las dificultades la convierten es un reto de primer orden, al nivel de cualquier montaña de 8000 metros.

Dejo aquí unas fotografías con el croquis de las rutas y nos vemos a la vuelta. Abrazos!!!


Khan Tengri 7010 mts (señor de los espíritus)






Pobeda 7439 mts (Pico de la Victoria)



(Imagenes de Google Earth)





Por los Montes Malditos

El cordal de montañas entre los picos de Alba y Russell, y donde se encuentra la máxima altura del Pirineo, son llamados desde antiguo como los Montes Malditos. Este nombre provendría del miedo que antiguamente provocaron estas montañas a los primeros aventureros que las recorrieron.

Para allá que nos vamos. Y es que tenemos en mente subir a dormir al Aneto, para intentar facilitar en la medida de lo posible la aclimatación que en breve vamos a necesitar en las grandes montañas del Pamir.

Y ya de paso, vamos a recordar lo que supone llevar un mochila de dimensiones considerables, a la que en breve nos tendremos que acostumbrar...

Empezamos nuestra ascensión por el sendero que asciende al ibón de Cregüeña, localizado en un escondido y bello rincón del valle de Benasque. Llegamos al ibón en algo más de 3h, con bastante frescura aunque el peso de la mochila se hace notar. 





De la boca del ibón subimos en dirección Este hacia los contrafuertes del pico Bondidier, para llegar al Ibón de Cordier, que casi siempre se encuentra helado y que presenta una buena capa de hielo y nieve a pesar del calor del verano.

El terreno es muy pedregoso y del ibón y ascendemos por una morrena de piedra inestable para llegar a la base de la cara Oeste de la Maladeta. Se trata de una pared completamente rota por la que hay que trepar y en la que hay bloques de granito de grandes proporciones en un equilibrio bastante precario. Vista de abajo parece increíble que se puedan mantener en su sitio todos esos bloques de roca. Escalamos la pared intentando tocar lo menos posible para llegar enteros arriba. Encima se nos han olvidado los cascos, pero por fortuna no resultan necesarios...


 Pared oeste de la Maladeta


Superamos la muralla de la Maladeta y llegamos a su cima. Desde la que se domina todo el glaciar del Aneto. Hacemos las fotos de rigor y continuamos la cresta hasta el Pico de Abadías, nuestro 2º 3000 de la jornada. La cresta no es muy dificil y más que nada es caminar sobre grandes bloque de granito, pero llegando a la brecha entre los dos picos si que tiene algún destrepe donde hay que pasar un poco concentrado.



 Aneto y Pico Maldito desde la Maladeta


Subimos al pico de Abadías por terreno bastante inestable y un corto tramo de cresta, nuestro próximo objetivo era la arista del Pico Maldito, pero son las 6 de la tarde y va a ser que no hay tiempo para eso si queremos llegar a dormir a la cima del Aneto.

Además la mochila que llevamos a hecho poco a poco mella en nuestros músculos y nuestra voluntad y decidimos bajar al glaciar del Aneto para dirigirnos al Aneto de forma más directa.



 Pico de Abadías

 En el glaciar del Aneto

 Glaciar el Aneto y Maladeta de fondo

 Llegando al paso de Mahoma


Llegando al Aneto comprobamos cómo a alguno más se le ha ocurrido eso de dormir aquí arriba y de hecho estamos más de 10 personas... Y la verdad es que no hay demasiados sitios ahí arriba para tumbarse cómodamente, pero conseguimos un espacio relativamente confortable sobre una roca de granito bastante horizontal para plantar la tienda.







El atardecer es espectacular, aunque estamos bastante cansados y tras meterse el sol cenamos algo y nos vamos directos al saco de dormir. Estamos relativamente cómodos pero esto no es la cama de un hotel y pasamos la noche lo mejor posible dentro de las circunstancias.


 Montañas sobre el valle de Arán. Al fondo el Mont Valier que ascendimos este invierno y en primer plano la Forcanada con los últimos rayos de sol

 Mont valier

 Besiberris y sector AigüesTortes y la sombra proyectada del Aneto 

 La sombra del Aneto se recorta en el horizonte

 Besiberris

 Cotiella al fondo e ibón de Coronas en primer plano

 El Pirineo es plena puesta de sol

 Macizo de Neouvielle ala izquierda,  en plena puesta de sol tras el Perdiguero

 Panorámica


El atardecer desde este magnifico balcón es un momento impresionante, único sin duda. Vemos como poco a poco como el sol va bajando y la luz se vuelve más cálida, hasta que se oculta detrás del Pico Perdiguero. La temperatura baja tras ocultarse el sol y nos metemos en la tienda a dormir.

Por la mañana siguiente el espectáculo vuelve a la cima del Aneto y en este caso el sol aparece por encima del Vall D´Aran y nos vuelve a bañar con su luz.




Amanece y tenemos un largo día por delante. Desayunamos y nos preparamos para salir. No hemos dormido muy bien y el peso de la mochila nos ha dejado bastante baldados, aunque para nuestro siguiente objetivo no tenemos que llevar nada, ya que tenemos que volver a pasar por la cima del Aneto.

Nos dirigimos a la Espalda del Aneto, para lo que hay que bajar unos 70 metros hasta una brecha de la que se asciende a esta insignificante cota. Desde esta cima se puede observar el resto de la arista que une el Aneto con la arista de Salenques.


 Llegando a la Espalda del Aneto.

 El Aneto desde la Espalda.

 Besiberris y montañas de Aigüestortes

 Arista de Salenques desde la cima de la Espalda

 La Espalda volviendo al Aneto


De la cima del Aneto, volvemos a recorrer el paso de Mahoma y bajamos al collado de coronas. Del collado bajamos haciendo una travesía que busca el collado de Cregüeña. Ese recorrido es bastante incómodo y transcurre sobre grandes bloques y pedreras y posiblemente sea más conveniente bajar a los ibones de Coronas para ascender al collado desde ahí.

Del collado ascendemos al Pico de Aragüels, otro 3000 que nos había quedado por ahí pendiente y desde el que hay unas magníficas vistas del ibón de Cregüeña. 



 Pico Maldito y Aneto desde el pico de Aragüels

 Ibón de Cregüeña


Del collado de Cregüeña, bajamos siguiendo un sendero de hitos en la inestable pedrera y que hay que seguir con atención, ya que el el terreno es un poco delicado.

 Ya abajo, bordeamos el ibón de Cregüeña, que nos parece realmente gigante e interminable. No hay un camino muy definido y continuamente tenemos que cruzar grandes predreras inestables y saltar de bloque en bloque.

El cansancio se va acumulando y ya pesan las horas. Recorrer la orilla del ibón nos lleva algo más de 1 hora y llegamos a la conclusión de que tiene que ser uno de los ibones más grandes del Pirineo.



 Perdiguero desde el ibón de Cregüeña

Maupas de pico de Boum 


Terminamos la jornada con el descenso por el camino del valle de Cregüeña. Es un camino bastante duro e incómodo y la puntilla para estos dos días.

Llegamos al coche realmente reventados, con un palizón que hacía tiempo que no recordábamos, pero bueno, nos vendrá bien para lo que nos viene encima en breves fechas... jeje, sarna con gusto no pica.

El colofón a estos dos días de alta montaña, como no podía ser de otra manera, es una magnífica cerveza Franciscaner de 500ml metida en el río, sin duda el mejor final posible.