Pic de Biscau

Antes de los puentes de diciembre, nos escapamos a un apartado rincón en el alto valle de Ossau y vistamos en entorno del lac d´Er.

Allí las cumbres no tienen la grandeza de sus famosos vecinos, como el Midi D´Ossau o el Lurien, pero se pueden recorrer solitarios senderos admirando el vuelo del quebrantahuesos y disfrutando de los sonidos del bosque, lejos de la masificación de otros lugares.

El pico de Biscau eleva sus 2064  metros,  en la vertical del pueblo de Gabas y es un mirador magnífico del alto valle de Ossau.

Se trata de una zona en la que ya hicimos nuestra primera incursión el invierno pasado, pero la cantidad de nieve acumulada no nos dejó terminar el recorrido. Esta vez hacemos una circular ascendiendo al pico de Biscau y terminando con una circular pasando por el lago de Er.

El sendero se inicia un kilómetro más abajo el pequeño pueblo de Gabas y asciende por un bosque de hayas y abetos.

 Camino al Lac d´Er


 Saliendo del bosque

Una vez que salimos a los primeros claros del bosque, seguimos la canal que asciende bajo las agujas de Ayguebère, para un ascenso muy empinado y directo del pico de Biscau.


 Magnificas vistas de la Grande Arcizette


 Agujas de Ayguebère


 Canal de Ayguebère


 Pic de Cezy en la subida de la canal de Ayguebère




Tras la canal salimos a una cresta rocosa de roca y matorral muy descompuesta y en la que hay que poner toda la atención posible.


 Cresteando


Vistas desde la cumbre


 Llegando a la cumbre con el Pic de Aule de fondo


 Cara Norte del Midi D´Ossau


Pico Arriel


Lurien y Arriel bajando del lac d´Er









Por el Vall d´Aran

El valle de Arán es un sitio único y en el que aun nos quedan muchas cosas por hacer, así que supone una mina para nosotros, deseosos siempre de conocer sitios nuevos. Así que para allí nos vamos aprovechando uno de los últimos puentes de 3 días. En el valle de Arán hay lugares sencillamente espectaculares, como el valle de Torán, el vall dera Artiga de Lin o los valles que penetran en el parque Nacional de Aigüestortes-Estany de Sant Maurici.

El recién comenzado invierno (climatológicamente hablando), ha empezado fuerte y la nieve no nos pone las cosas fáciles. Asi que encontramos mucha acumulación de nieve reciente y nos dirigimos a lugares en los que estimamos que puede haber un menor riesgo de avalanchas. Aun así las jornadas se hacen muy duras y toca abrir huella profunda en la nieve.

El primer día nos vamos hacia el parque Nacional de Aigüestortes, y más concretamente a la zona del refugio de la Restanca. Subimos al Estanh de Mar saliendo del parking del final de la pista que sale de Arties. La subida hasta la Restanca la hacemos comodamente. No hay mucha nieve y aunque hay que abrir huella días atrás ha subido gente y se adivina por donde va el camino. 

Pero a partir de la Restanca nos hundimos mucho en la nieve y la vuelta circular que íbamos a hacer por el estanh de Tort de Rius la tenemos que cambiar y acortar subiendo y bajando al estany de Mar por el mismo camino.

 Subiendo por el camino de la Restanca


Sierra de los Malhs de Rius subiendo a la Restanca


 Dejamos la Restanca y su lago y nos dirigimos al Estanh de Mar


 A partir de esta zona nos hundimos bastante en la nieve y no es fácil seguir el camino


 Cerca del Estanh de Mar


 Con el Pico Montardo de fondo, uno de los más concurridos del valle de Arán, pero hoy solitario


 En el Estanh de Mar, con el Besiberri Norte de telón de fondo

Impresiona la tranquilidad y la quietud que se respira en ese lugar. Es tan precioso que nos resistimos a abandonar ese lugar, pero se ha hecho algo tarde y está claro que no es el día adecuado para dar la vuelta que habíamos previsto... Quedará para otra vez, con menos nieve.


 Bajando del Estanh de Mar hacia la Restanca


 Con el Montardo de fondo


El segundo día nos vamos a otro de los valles que penetra en el Parque Nacional de Aigüestortes y que para nosotros era totalmente desconocido, el vall de Gerber, para ascender el pico de Amitges. 

El valle resulta un descubrimiento muy gratificante, porque desde luego es precioso. La montaña está recién nevada y los árboles aun retienen la nieve caída y la estampa es espectacular.

Al igual que el día anterior no encontramos ni un alma en ese lugar, y únicamente tenemos la compañía de los animales del bosque, a los que no vemos, pero de los que encontramos innumerables huellas. 


 Haciendo amigos en el camino del vall de Gerber


 Enfilando el camino hacia el valle


 Estampa del bosque recién nevado


 Encontramos huellas la primera mitad, que nos permiten avanzar a buen paso


 Estanh de Gerber

La nieve se hace continua y profunda a partir del Estanh de Gerber y toca trabajar duro abriendo huella para llegar hasta el refugio Gerber o de "Mataró". Es un refugio libre compuesto por una caseta prefabricada bastante bien equipada.


 Acercándonos al refugio


 Refugio de Gerber


A partir del refugio la verdad es que no tenemos mucha esperanza de poder progresar mucho, porque aun queda un trecho al pico de Amitges y hay nieve bastante profunda, pero poco a poco vamos avanzando y el pico está cada vez más cerca.






 Lomo antes de la cresta que nos lleva al collado entre el Tuc de Saboredo y el Pic de Amitges


 Aquí la progresión se hace muy dura


 Pero vamos avanzando y cada vez queda menos


 Hasta que nos plantamos en la cresta final


 Y llegamos a la cima


 Un lugar sublime, en medio del Parque Nacional de Aigüestortes


 La Pica d´Estats en la lejanía


 Y la zona de Estany de Sant Maurici y el pico Peguera


La verdad es que después del esfuerzo, nos queda mucha satisfacción de haber llegado a allí, porque lo hemos tenido que sufrir...



 Picos entre Bassiero y Xemeneia


 Ya descendiendo


 Nos despedimos del valle


Y para el tercer día optamos por una ascensión "corta", en el valle de la Artiga de Lin. Notamos las piernas vacías después del esfuerzo del día anterior.

Nos vamos al Tuc de Cabrirols. No conocíamos el valle y la verdad es que es espectacular, rodeado de cimas muy escarpadas y muy llamativas. Nosotros cogemos el valle que asciende al Port de la Picada.

A mitad de valle sufrimos en la cara un viento realmente helador, que no nos abandona hasta la bajada...


El día ha salido bastante frío


 Las montañas que nos rodean son espectaculares


 El viento mueve cortinas de nieve


 Hacia el puerto de la Escaleta y la Picada


 Aguja Morín, en la lejanía


 Al fondo asoman los gigantes del Pirineo, la Forcanada o el Tuc de Mulleres


 Descendiendo de la cima


 Y descendemos al vall de la Artiga de Lin


El viento levanta remolinos de nieve en las cimas



Y así damos por terminada nuestra salida por el Vall de Arán, que nos ha servido para conocer nuevos parajes y para soñar con nuevas cimas...